lunes, 16 de mayo de 2016

Mis héroes contra el cáncer, capítulo II: Jack Burton

Llevo ya varias semanas en casa y sin recibir quimio. En cualquier momento me llamarán para ingresar de nuevo, pero de momento hay overbooking en el HUCA y no quedan camas libres. Esta espera está muy bien, porque me da tiempo para recuperarme y coger fuerzas, y mientras no vuelvan a ponerme quimio tengo libertad de movimientos y puedo hacer lo que quiera (ya vendrá luego el arresto domiciliario).

Pero va pasando el tiempo y, pese a todas las comodidades e innumerables ventajas del hogar frente al hospital, hay un pequeño inconveniente: se vuelve uno blandengue. El entorno hospitalario cuenta con un rico programa de entrenamiento en putaditas que al cabo de un tiempo le curten a uno, con el resultado de que al final les pierdes el miedo, o al menos encuentras tu propio sistema para hacerlas soportables (el mío consiste en cantar en alto la canción de guardería “Row your boat”).  

Para empezar, te despiertan a las seis de la mañana para sacarte sangre. Si no tienes teta biónica, primer pinchazo al canto, así para empezar el día con buen pie (eso sí, el desayuno no aparece hasta las nueve, así que mejor que tengas mucho sueño porque si te empieza a entrar la gusa ya no pegas ojo). Si tienes teta biónica, pueden, en cambio, sacarte sangre por tu catéter de forma totalmente indolora. No obstante también puede darse esa temible situación en la que la enfermera, con el ceño fruncido, sentencia que “no sale”: tu catéter se ha obstruido. Horror y susto de muerte en ayunas. A mí esto me ocurrió una vez. Afortunadamente, la experta enfermera me lo supo desobstruir rápidamente (era una obstrucción de poca monta), lo cual no sirvió para evitar que ahora la obstrucción-infección-problema de cualquier tipo con mi catéter se convirtiera en otra de mis paranoias, al nivel de lo de caerse por las escaleras y partirse los piños. De modo que tenemos 2 de 3 posibilidades de empezar el día de una manera más bien horrible. Sigamos.
Si tienes las defensas bajas, lo cual ocurre invariablemente en algún momento del tratamiento de quimioterapia, poco después llega alguien con una aguja para pincharte en un brazo una inyección que sirve para estimularlas. Estas inyecciones son muy simpáticas porque pueden provocar revoltura, dolores óseos y dolores musculares. A mí me lo provocaban todo.  Y todavía faltan dos inyecciones rutinarias más de heparina, una por la mañana y otra después de cenar, para tener la barriga del color de un yogur de arándanos por los moratones que dejan los pinchazos (yo, ahora que me pincho en casa, le he pillado el truco con eso de agarrarme un poco de flotador y ya tengo muchos menos moratones. A mi vuelta espero que el personal consienta en que me pinche yo a mí misma). Por último está eso de convivir con el gotero y luego, la quimioterapia en sí. Ya hace tanto tiempo que no me enchufan uno de esos sobres de color rosa fosforito, que no recuerdo si era o no era para tanto. 

Ahora veo todas estas cosas con renovado respeto, la forma misma en que las describo es de un quejica insoportable. Yo que creía que acabaría siendo como John Wayne, y he retrocedido al patetismo blandengue de siempre. Maldición. Debo recuperar mi paisanaje, y nada mejor para ello que buscar otra vez la inspiración en mis héroes de ficción favoritos. Hoy le toca a Jack Burton, de la gran película Golpe en la pequeña China (John Carpenter, 1986).

Jack Burton, interpretado por Kurt Russel, es un camionero que va esparciendo chascarrillos de su propia cosecha por radio al volante de su Pork Chop Express. Es lo que se conoce como un tipo duro, cachas, con camiseta “imperio” (aunque  estampada con un dibujo de Fu Manchu), un cuchillo escondido en la bota y actitud de indiferencia ante el peligro.


Sí, Jack Burton es valiente, pero ante todo y sobre todo, es un pifias que habría muerto en el minuto dos de la película de no ser por Wang, el chino experto en artes marciales que le acompaña todo el rato. Los que no hayan visto Golpe en la pequeña China pueden conocer a Jack Burton pinchando en este enlace. 

Al poco de ser diagnosticada, allá en la pérfida Albión, el Almirante me envió un mensaje con el texto: “¿Qué le dice Jack Burton al cáncer?” y un vídeo adjunto con una conocida escena de la película, que habíamos visto hacía poco tiempo. Se trata de una escena célebre en la que Jack Burton, antes de enfrentarse a uno de los secuaces de Lo Pan (el malo), le espeta lo siguiente:

Jack Burton: ¿Sabes lo que suele decir Jack Burton en un momento como éste?
Secuaz:  ¿Quién?
Jack Burton: ¡Jack Burton, yo!.  (Pausa en la que entra en la habitación Wang haciendo un salto mortal)  Jack siempre dice: Pero qué pasa?

(Podéis ver el vídeo aquí. https://www.youtube.com/watch?v=yLYEYVuZqM0)
Recomiendo a todo el mundo que vea Golpe en la pequeña China para recuperar el valor perdido. Y si no se ha perdido el valor, también la recomiendo, en general por todo y en particular por:

  • Las frases y pifias de Jack Burton.
  • Los monstruos del submundo chino.
  • La banda sonora, de Carpenter también.
Normalmente soy de la gafapasta opinión de ver las películas en versión original, pero en este caso la verdad es que el doblaje español está muy bien. El doblaje de Kurt Russell lo hace Ramón Langa, que en mi opinión lo borda y le añade aún más cachondeo al personaje. 


16 comentarios:

  1. Me alegro un montón de que estés cogiendo fuerzas para el siguiente asalto. En lo que a mí respecta,me confirmarán esta semana la reserva en el resort & Spa La Cadellada 5*.un besazo

    ResponderEliminar
  2. Yo también estoy en las mismas, esperando llamada para entrar. Se ve que hay ambientazo en el HUCA, van a tener que poner un par de porteros musculosos en la entrada.

    ResponderEliminar
  3. Lo Pan es uno de los más mejores malignos de la historia del cine

    ResponderEliminar
  4. Rosina egoístamente entretente escribiendo, la verdad es que espero tus relatos ansiosa como quien espera el siguiente capítulo de su serie preferida.
    Pero también espero el fin ansiosa como el que tiene la serie completa y mira el último capitulo donde todo termina bien.
    Una fan cargada de cariño

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Gracias Marisa!! :) Seguiremos informando

      Eliminar
  5. Lo Pan es la versión chabacana del verdadero dios: Fu Manchú!
    Ánimo y arriba Rosa!

    ResponderEliminar
  6. Yeah! Por eso Jack Burton lleva una camiseta de Fu Manchu! Un abrazo Alex!!! :)

    ResponderEliminar
  7. No se yo si este Jack Burton le aguantaría un asalto a los héroes de mi época (yo en esto como en tantas otras cosas soy victima de mi época), porque yo viví una infancia llena de pelis del oeste (la palabra western no entró en mi vida hasta que conocí a José Luís Garci) en la que los tipos soltaban frases épicas tipo:

    “El indio bueno es el indio muerto”

    Claro que luego llegó la adolescencia con aquellos héroes de las pelis de cine negro donde se decían cosas como:

    “No hay muñeca que se resista a un beso en la boca o un golpe con un 45”

    Así que ya ves, entre John Wayne y Humphrey Bogart se sobran y se bastan para solventar cualquier entuerto, no hay Jack Burton que valga.

    Pero de todo ello me a quedado un gusto especial por los digamos “héroes anónimos”, porque como dijo en una ocasión un general “un héroe solo es un tío que se equivoca de sentido al salir corriendo”. El ejemplo perfecto de héroe anónimo es el Charles Chaplin de “Tiempos modernos”.

    Hay una escena en la que Chaplin acaba de salir del hospital donde el medico le dice algo así como que intente llevar una vida tranquila, chaplin va paseando por la calle cuando un camión cargado de tablones pasa a su lado, como los tablones sobresalen lleva una bandera roja sujeta a un extremo, el caso es que la bandera se cae y Chaplin se apresura a cogerla y comienza a agitarla en sus manos para avisar al camión, momento en el que una manifestación de trabajadores dobla la esquina, así que sin comerlo ni beberlo el hombre está en cabeza de una manifestación agitando una bandera roja, la policía llega y ya te puedes imaginar la que se lía.

    Por ultimo y como presidente vitalicio de tu club de fans (el autentico, rechace imitaciones) te comunico oficalmente que tras el breve intervalo de este fin de semana en que Messi fue declarado el mejor, vuelves a ocupar el primer puesto con todo merecimiento.

    Sigues siendo la mejor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaj, me encanta eso de "Un héroe es sólo un tipo que se equivoca de dirección al salir corriendo". Eres genial Juan, un abrazo!

      Eliminar
  8. Y si quieres ser blandengue qué pasa... poco a poco y a por todas,un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Hola Rosa, lo primero, mucho ánimo y mucha fuerza.
    Tu manera de afrontar esta etapa tan dura de tu vida es asombrosa, me enganché por casualidad a tus relatos y no pasan un par de días como mucho una semana que no mire a ver si has escrito, también lo hago para saber como te va, tu manera de contar es genial, a mi también me asustan los hospitales un montón y hace unos meses también tuve mi "gotero"particular y descubrí que cuando tienes que ser valiente lo eres por el propio instinto de supervivencia y por una fuerza interna que nos hace pensar que con pensamiento positivo saldremos como sea de lo malo.
    Espero seguir leyéndote y aprendiendo de lo que cuentas,
    Vamos!! mucho ánimo.
    Un abrazo de María ( Madrid)

    ResponderEliminar